La hidrosiembra es la técnica de revegetación más extendida debido a su versatilidad de aplicación de la mezcla en zonas de difícil acceso y pendientes elevadas, su bajo coste y sus excelentes resultados en comparación con otras técnicas de revegetación.

Se trata de la proyección por vía acuosa de una mezcla que incluye semillas, abonos, mulch, alginatos, aditivos varios en función de la naturaleza del proyecto y un componente fundamental el estabilizador. Este último, es el elemento que “pega” el resto de los elementos al talud, de tal manera que impide que éstos se caigan bien por gravedad ó bien por la acción de la lluvia.

Para la aplicación de la mezcla se utiliza la hidrosembradora.

Para el éxito de la hidrosiembra lo primero que debemos hacer es preguntarnos qué objetivos buscamos y con medios contamos para ello.

El caso de los desmontes es un caso “especial” pues si bien el principal objetivo perseguido con la revegetación es la integración paisajística de la zona, no es el único, pues debe tenerse muy en cuenta la estabilización a medio y largo plazo de los taludes, por cuanto debiera evitarse en la medida de lo posible la erosión y la estabilización de los taludes.

Por ello, en la mezcla de semillas que Montaña Restauración Medioambiental propone, se encuentran inmersas tanto semillas herbáceas como arbustivas, siendo las herbáceas (gramíneas y leguminosas) las encargadas de la colonización a corto plazo de los taludes, produciéndose la estabilización de la superficie de los mismos con la germinación de las semillas arbustivas, las cuales a medio plazo crearán un entramado de raíces que contribuirá a la protección de la erosión y a la estabilidad del talud.

Unos de los parámetros vitales a la hora de lograr el correcto desarrollo de la revegetación, es la composición de semillas, debiendo hacerse una rigurosa selección de las mismas para evitar sembrar especies que no se adapten a las especiales condiciones climáticas y edáficas del terreno de la obra.

En la elaboración de una dosificación de hidrosiembra adecuada deben estudiarse una serie de factores para lograr que la revegetación se establezca y garantizar la supervivencia a largo plazo:

  • Condiciones climáticas de la zona, especialmente su pluviometría.
  • Situación geográfica de la obra.
  • Altura de la zona.
  • Condiciones edáficas del terreno.
  • Tipo de suelo.
  • Pendiente y orientación del talud.
  • Fecha para llevar a cabo la actuación.
  • Especies vegetales autóctonas de la zona y elaboración de una mezcla “comercial” con las disponibles en el mercado.
  • Objetivo de la revegetación: integración ambiental, estabilización del talud, control de la erosión superficial, uso agrícola y ganadero.

La fecha adecuada de hidrosiembra es un factor fundamental, ya que la semilla para germinar necesita unas condiciones específicas de temperatura media y humedad adecuada. Por ello, las fechas se limitan enormemente a los meses de clima templado en Primavera y Otoño, es decir, Marzo y Abril y Septiembre y Octubre. En este parámetro, es fundamental la situación de la zona y el tipo de terreno, puesto que es ciertos casos el “salirse” de la fecha adecuada, implica aumentar exponencialmente el riesgo de no obtener los resultados adecuados.

En el hidrosiembra arbustiva, las semillas herbáceas colonizan a corto plazo la superficie, produciéndose a medio plazo la colonización por parte de las semillas arbustivas. Las semillas arbustivas poseen raíces más profundas lo que provoca una mayor estabilización del talud, contribuyendo en gran medida a evitar desprendimientos controlando la erosión superficial

 
Jueves 15 de Noviembre del 2018
©2018 MONTAÑA RESTAURACIÓN MEDIOAMBIENTAL S.L.