Los bulones son parte fundamental de los distintos sistemas de estabilización y protección frente a desprendimientos, pues son los que en última instancia soportan las cargas que se generan cuando un desprendimiento queda retenido en dichos sistemas. Los bulones también pueden usarse también como complemento o refuerzo adicional de los distintos sistemas. En función de las características del terreno y de las solicitaciones requeridas se determinará su longitud, diámetro del bulón, diámetro de perforación y tipo de bulón más apropiado. Los bulones empleados con mayor frecuencia para la instalación de los distintos sistemas suelen ser barras de acero autoroscables tipo Gewi, aunque en ocasiones también se emplean bulones autoperforantes, bulones de fibra de vidrio o incluso eslingas dobles de cable.

Sábado 21 de Julio del 2018
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